porque...
Por los sueños que no sueña,
porque ahora canta el gallo en alguna parte
aunque no se le oiga
o suena el despertador,
(ese que sí se oye)
y ella no está
porque pienso en pensar sus labios rojos
porque el otoño ya se aplasta contra el suelo
porque la nostalgia crece sus hojas en mí
y las cubre de nieve
y ya es la hora de merendar
y ella no está
porque su piel puede ser fuego
porque yo sí la sueño
porque la quiero y quiero a cada minuto
porque la tengo y porque no
porque juntos mañana pudiesemos no oir al gallo
porque son muchos los porqués
porque ya son las once
y ella tampoco está.
Por eso le escribo estos versos,
porque cada poema trata de lo que no ha logrado el anterior.
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